El viaje

En uno de esos días en donde yo ansiaba por conocer tu trabajo me di cuenta en lo mucho que nos parecíamos, yo siempre iba sentado al lado tuyo tocando los tableros de los precios del boleto que pedía la gente (que en ese entonces valían 50 caramelos con una moneda dorada), a veces como todos los desbordados que hay sueltos por ahí nos venían a plantearnos cosas como si fuéramos un libro de quejas y vos al igual que yo no tenias ganas de escuchar absolutamente nada entonces subías el volumen del estéreo para no sentir, o para que no oír los chusmeríos de la señoras que gritaban en el fondo pero ellas parecían participar de la competencia y subían el tono de voz... todavía me acuerdo de esa situación y me da risa.

Muchas cosas veíamos por la ventanas, como también cosas horribles, las veces que le cerraste la puerta en la cara a las prostitutas para que no suban a querer "trabajar".
Innumerables situaciones bizarrisimas habremos pasado arriba de ese colectivo que hoy en dia brilla de la falta de gente como vos. Por momentos lo extraño nos hubiéramos llevado re bien si hubieses estado a mi lado todavía, pero el que mal anda mal acaba y vos fuiste por el camino fácil de la vibora venenosa... un camino en el cual no tenía retorno, era deshonesto e infiel solo para cumplir con tu cometido de caer muerto en algún lugar... y asi fué, lo lograste bien muerto estás... LASTIMA!

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